Técnicos de CIATI, INTA y CAFI se reunieron para discutir y consensuar aspectos relacionados al uso de productos químicos de poscosecha, ante las limitantes por residuos en frutas frescas que generan un aspecto crítico de la comercialización.
Residuos y tolerancias de fungicidas de uso en poscosecha
Para el control de podredumbres de poscosecha son fundamentales las prácticas preventivas para minimizar los riesgos de ocurrencia, así como la utilización de fungicidas.
Los productos químicos de poscosecha poseen las mismas restricciones que los utilizados en el campo en cuanto a los principios activos y nivel de residuos permitidos, tanto en la legislación argentina como en la de los países importadores.
El uso de fungicidas debe limitarse a las situaciones donde la estrategia de comercialización de la fruta así lo justifiquen (mediana y larga conservación).
Practicas preventivas recomendadas
- Cosechar la fruta en el estado de madurez adecuado: a medida que avanza la madurez, aumenta el riesgo de podredumbres.
- Mantener limpios y desinfectados los envases de cosecha: la presencia de frutos podridos, tierra, etc., aumenta la cantidad de inóculo y la probabilidad de ocurrencia de enfermedades.
- Evitar heridas durante la cosecha, el transporte y la clasificación: los hongos que causan las principales pérdidas en poscosecha están condicionados a la presencia de heridas para ingresar al fruto y producir las podredumbres. La piel es la barrera natural más importante para evitar este proceso.
- Enfriar la fruta rápidamente: la baja temperatura hace más lento el proceso de maduración y el crecimiento del hongo.
- Utilizar desinfectantes en el agua de transporte del proceso de clasificación: esta práctica permite mantener un nivel de inóculo bajo. En el caso particular del uso de cloro, es necesario mantener una concentración de 100 a 150 ppm y un pH de 6,5 a 7,5.
- Mantener la higiene de las instalaciones y equipos: un adecuado programa de limpieza y desinfección que permita mantener un nivel de inóculo bajo minimiza el riesgo de podredumbres. Por otra parte, una adecuada limpieza permite eliminar restos de productos químicos sobre la línea de empaque que pueden resultar en contaminaciones para la fruta (ej. “trazas” de residuos), según los diferentes destinos comerciales.
- Almacenar la fruta en condiciones adecuadas: mantener la madurez óptima permite aprovechar la resistencia natural que poseen los frutos. Con el avance de la madurez, decrece la resistencia.
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